ARTISTA
Rebe
Entrar en el universo de rebe no es sólo entrar en su pop de habitación líquido y evanescente, analógico y de juguete, sensual y extra suave, de alguna manera enganchado con artistas tan personales e irrepetibles como Ana D, VAINICA DOBLE, Jeanette o HIDROGENESSE (y no se equivoquen, no se parece a ninguna de ellas). Es también entrar en su estética vintage turbadora, en sus filtros oníricos, en ese universo extrañamente zoomer e inabarcable que es su Instagram, en sus letras y su forma abreviada de escribir, en sus videos inexplicables. Todo ello hace que sea difícil hablar de rebe utilizando sólo sus canciones. Todo lo que crea se puede disfrutar separadamente, pero el viaje verdadero, el que te deja con el gesto torcido y el corazón encogido, es el paquete completo.
Su capacidad para llevar a su trituradora personal canciones de artistas de parámetros opuestos (ha revisado sorprendentemente a Alejandro Sanz, Paulina Rubio, THE SHIRELLES, Manzanita, incluso recientemente el pasodoble “El Gato Montés”…), junto a sus composiciones lo-fi sueltas por las redes (que maravilla “wapa wapa wapa wapa wapa wapa”), han acabado por convertirla en referencia del bedroom pop patrio, fichando por Elefant Records y sacando su primer MLP en 2022, “Solo Pasiones”, donde muestra como es capaz, desde su aparente (insistimos en lo de aparente) ingenuidad, dejarnos absolutamente desmontados, turbados, sin respuesta a sus provocaciones, su estética, sus letras, su bizarrismo encandilante, su universo. Unas canciones que ya le han llevado por toda la geografía peninsular, donde ha ido rompiendo corazones a cada paso. Porque no hay nadie como rebe. Su posición como artista moderna, multidisciplinar, es inabarcable e irrepetible.